JULIO CESAR CHAVEZ

BIOGRAFIA:

El ahora célebre ex campeón sonorense es el único mexicano que conquistó tres títulos en tres categorías diferentes: superpluma, ligero y superligero. Rubén "Púas" Olivares obtuvo dos: gallo y pluma.

La noche del 13 de septiembre de 1984 inicia la llamada era del "César del Boxeo" cuando, contra todos los pronósticos, capturaba su primer título mundial ante un valiente guerrero como lo era el jalisciense Mario "Azabache" Martínez, a quien superó por nocaut en el octavo asalto.
Cuando Chávez se convirtió en campeón mundial por primera vez ante el "Azabache" --obtuvo el título superpluma del CMB-- su foja de trabajo era de 44 triunfos, cero derrotas, 37 nocáuts y siete victorias por decisión. El joven "culiche", cuya actuación ante Martínez lo llevó a conquistar a la afición de Estados Unidos, luego de ser guiado por Ramón "Zurdo" Félix L. pasó a manos de Angel el "Karateca" Gutiérrez (Q.E.P.D), y después llegó Don King, quien al final se "adueñó" del también llamado "Cacho". Ramón "Zurdo" Félix L., quien la primera vez que vio a Julio César Chávez pronosticó que llegaría a campeón mundial, jamás sospechó que ese joven de cuna humilde se convertiría en una de las figuras pugilísticas con más influencia y arrastre en México y en todo el mundo.

Azote de boricuasLuego de nueve defensas del cinturón de las 130 libras del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) --se dice fácil-- en las que derrotó a púgiles de la talla de Rubén Castillo y Roger "La Mamba Negra" Mayweather, Chávez iniciaba su cadena de triunfos sobre peleadores puertorriqueños. El primero de renombre en esos momentos era Juan La Porte, a quien Julio superó por decisión unánime el 12 de diciembre de 1986 --el azteca ya acusaba problemas para dar las 130 libras-- , y retuvo por séptima vez el cinto superpluma que había obtenido frente al "Azabache" Martínez. Fueron en total nueve exposiciones. La última la realizó el 21 de agosto de 1987 ante el retador dominicano Danilo Cabrera, en el Hipódromo Caliente de Tijuana, donde el sonorense se impuso por decisión unánime ante un entradón de 25 mil delirantes aficionados que lo alentaron a rabiar. Ya con bastantes problemas para dar la división superpluma, el "Cacho" decide debutar en peso ligero, y también como le sucedió ante el "Azabache", contra todos los pronósticos superó en candente duelo al boricua Edwin "Chapo" Rosario (Q.E.P.D.) para capturar el fajín ligero de la AMB. Esa noche del 21 de noviembre de 1987, el Centro de Convenciones del Hotel Hilton lució un lleno de bote en bote. La pelea era muy esperada debido a los intercambios verbales que se dieron antes del pleito, e inclusive se dijo que el monarca de la Isla del Encanto hizo un "trabajito de brujería" a Julio, al colocar su fotografía en una cubeta con hielo para "engarrotarlo". En ese combate, la esquina de J.C., comandada por el profesor Daniel Castro Ugalde, el entrenador Cristóbal Rosas y el auxiliar español José "Búfalo" Martín (Q.E.P.D) hicieron un trabajo estelar conduciendo a Chávez a la conquista de su segundo cetro mundial. "Eddie Mafuz, quien trabajaba para Don King como relacionista para los peleadores latinos, me recomendó que para quitarme el `embrujo' de Rosario necesitaba colocarme una banda roja alrededor de mi frente. Con vergüenza y todo mi esquina y yo la utilizamos", recordó Chávez. "La verdad, gracias a Dios la tremenda condición física me sacó adelante, pues además de `brujo', Rosario era un tremendo peleador, y no obstante que lo `torturé' lentamente, tuvo los pantalones para aguantar. Al final Rosario ya no veía y lo noqueé en el undécimo giro", relató.El tercer título Chávez, quien ya acostumbraba llenar las lujosas arenas, aún no recibía el reconocimiento total del polémico promotor Don King, quien le seguía pagando como a una estrella de segundo nivel, pues se sentía "cubierto" por la figura del joven peso completo Mike "Iron" Tyson, cuyo ídolo era J.C. Después de una defensa, Chávez unifica el cetro ligero de la AMB con el del CMB, en poder en ese entonces de su compadre José Luis Ramírez, pleito que ganó Julio por decisión técnica en el undécimo asalto, tras causarle un tremendo corte en la frente a Ramírez, quien no pudo continuar. En busca del título de las 140 libras, Chávez vuelve a enfrentar a "La Mamba Negra" Mayweather, a quien había vencido el 7 de julio de 1985 por nocaut en dos asaltos. Esta vez la cita se efectuó el 13 de mayo de 1989.
Era una pelea muy esperada por los mexicanos, debido a que Roger se había ganado a pulso el sobrenombre de "Asesino de Mexicanos" al vencer en fila a cerca de 11 gladiadores aztecas, hasta que se le apareció Julio César.
La primera víctima de Mayweather fue el michoacano René "Caña Brava" Arredondo, a quien noqueó y arrebató la faja superligero del CMB, misma que cedió a Chávez al perder por nocaut en el décimo giro en el Forum de Inglewood, donde el azteca se ganó el respeto total del aficionado angelino. J.C. realizó 11 defensas del fajín superligero, donde superó a los boricuas Sammy Fuentes, Angel "Pelayito" Hernández, Héctor "Macho" Camacho. Entre otras de sus víctimas están los estadounidenses Meldrick Taylor y Greg Haugen. A este último lo noqueó en el quinto giro el 20 de febrero de 1993, en un duelo histórico celebrado en el Estadio Azteca, donde implantó un récord, pues 136,274 aficionados llegaron a ver al "César del Boxeo".Sin embargo, las peleas que sostuvo ante Taylor y Camacho -- Chávez era ya la figura estelar de King-- fueron las que más significaron y dignificaron su carrera ante los ojos del mundo, pues ambas fueron dos obras maestras. En los cuernos de la luna El 17 de marzo de 1990, ante un lleno total en el Centro de Convenciones del Hotel Hilton de Las Vegas, Chávez se midió al rapidísimo Taylor en duelo unificatorio de invictos por el cetro superligero del CMB y de la FIB, que fue denominado: "El Trueno contra el Relámpago".Después de 11 tórridos asaltos en los que aparentemente Taylor iba adelante en las tres tarjetas, la presión estaba del lado de Chávez, quien por fuerza tenía que ganar por la vía del nocaut.Para el duodécimo giro Taylor lucía muy lastimado, pero Chávez (69-0, 56 nocáuts) también mostraba los estragos de la pelea, aunque tenía un extra que sacó a relucir al conectar un poderoso derechazo que envió a la lona a Taylor cuando restaban 12 segundos. Locura total, J.C. ganaba por KO. Esa pelea fue donde Julio estuvo más cerca de perder su calidad de invicto. "Recuerdo que en el último giro el `Búfalo' me dijo: `Hazlo por tus hijos, por México, tú tienes lo suficiente para noquearlo'. De inmediato contesté: `¿Y por mí, quién lo hace?'""Taylor es uno de los peleadores más fuertes y rápidos que he enfrentado. Le pegaba un golpe y él lanzaba tres y los conectaba, por eso creo que se merece otra oportunidad", afirmó Chávez en esa ocasión. En la segunda cita, Julio noqueó a Taylor en el octavo asalto, el 17 de septiembre de 1994. En otra memorable cita enfrentó al boricua Héctor "Macho" Camacho el 12 de septiembre de 1992 en el Thomas & Mack Center de Las Vegas y, después de darle una paliza, lo venció por decisión.Ahí también prevalecieron los duelos verbales, pero al final Chávez reconoció que Camacho no era el "afeminado" que pensaba. "Camacho se comportó como un verdadero hombre, pues vendió cara la derrota", dijo Chávez al final de la pelea. La revancha, que no se realizó en su mejor momento, ahora podría llevarse a cabo en el adiós definitivo de la leyenda del boxeo mexicano. Cuentan que J.C. viajó a su país en un avión presidencial que envió Salinas de Gortari, y se afirma que ese domingo la recepción que tuvo en Los Pinos, ante una larga caravana de autos y una multitud, superó la que provocó el Papa durante su visita a la ciudad de México.Al César lo que es del César. Julio César Chávez, el único boxeador mexicano en capturar tres títulos mundiales en tres divisiones diferentes, fue sin duda el ejemplo e ídolo de las multitudes; sin embargo, el hombre que nació para pelear, al final también demostró que era un simple mortal. Después de hacer lo que quiso en las categorías superpluma, ligero y superligero, las malas ``vibras'', las malas compañías, y quizás el ego que lo llevó a sentirse lo máximo, echaron por los suelos su obra maestra. De hecho, el peor rival que enfrentó Chávez fue él mismo, al autodestruirse cuando atravesaba por su mejor momento. En efecto, eran días de gloria, eran tiempos en los que el ``César del Boxeo'' arrastraba a las multitudes como lo hacen las abejas al panal, entre ellas a personalidades de la política, la farándula, e incluso del bajo mundo. ``Definitivamente, después de Roberto ``Mano de Piedra'' Durán, la figura de Chávez fue la que revolucionó el deporte de fistiana, y ese fenómeno que se formó y penetró por todo el mundo, en estos tiempos brilla por su ausencia'', comentó el promotor Bob Arum. ``El caso de Chávez fue único, pues su público era muy diverso. Gente adinerada viajaba de muchas partes de México para presenciar sus peleas, y por supuesto, los hoteles estaban a reventar originando ganancias verdaderamente enormes". ``Cada que peleaba Julio, la ciudad de Las Vegas lucía sus mejores galas y parecía que era un 5 de Mayo o un 15 de septiembre, pues la afición se volcaba a las arenas, y por ende revitalizaba la economía. Esa época fue de las mejores que yo recuerde, y todo gracias a Chávez'', subrayó el abogado neoyorquino. El principio del fin Chávez, en pleno apogeo e inspirado por la confianza que su promotor Don King le había dado, buscaba su cuarta corona en cuatro categorías. El 10 de septiembre de 1993 le llegó la oportunidad ante el estadounidense Pernell Whitaker por el fajín welter del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), al final el combate terminó empatado y Whitaker retuvo el cinturón. Mucha gente pensó que Whitaker había ganado por decisión, e incluso la afición de San Antonio, Texas, que supuestamente estaba con Chávez, abucheó el veredicto. El récord de Julio era de 88 triunfos, cero derrotas, 75 victorias por la vía del cloroformo, y un empate. Esa actuación del sonorense ante Whitaker pareció afectarlo, pues después de vencer por nocaut a Mike Powell y Andy Holligan, enfrentó a Frankie ``Cirujano'' Randall, un ex presidiario con problemas de drogas, y éste lo superó por decisión unánime el 29 de enero de 1994. Esa noche la impecable marca de J.C. se manchó con su primer revés. Había perdido el título superligero del CMB y además, por primera vez, visitó la lona. Chávez ahora contaba con 90 triunfos, un revés, un empate, y 77 nocáuts. En la revancha reconquistó el cinturón. El 7 de mayo de 1994 llegó ese ansiado día para el ídolo azteca, pues la afición que lo seguía apoyando volvió a hacerlo en grande, pero al final, y no obstante a llevarse el triunfo, quedó duda y un sabor amargo en el aficionado por la forma como ganó Chávez: decisión técnica en ocho episodios.
Todo mundo esperaba la reivindicación de J.C., pues había dicho que en la primera cita no se preparó a conciencia, y que en la segunda probaría que iba a noquear a Randall. Nada de eso pasó y la incertidumbre seguía creciendo. Duelos con Oscar de la Hoya Después de seis peleas ganadas al hilo en las que expuso cuatro veces el cinturón superligero del CMB --pasó problemas con David Kamau contra quien inclusive no le contaron una caída en contra-- Chávez empezó a disgustarse con Don King, y atravesaba serios problemas en la relación con su esposa Amalia Carrasco. En busca de una pelea multimillonaria, Julio César accedió a ser promovido por Bob Arum, quien montó una función en el Caesars Palace de Las Vegas el 9 de febrero de 1996, la que estelarizó junto al jovencito Oscar de la Hoya. En esa velada, Chávez derrotó por nocaut a Scott Walker, y De la Hoya fulminó en el segundo asalto a Darryl Tyson. Así, ambos quedaron listos para su gran cita.El primer duelo se dio el 7 de junio de 1996 en Las Vegas, y contra todos los pronósticos el ``Golden Boy'' se impuso por nocaut técnico en el cuarto asalto, y de paso capturó el título superligero del CMB. Esta contienda superó en importancia a las realizadas por el ``Cacho'', pues la comunidad mexicana radicada en Los Angeles y de todos los estados de la Unión Americana estaban con él y veían mal a De la Hoya, quien había confesado que Chávez era su ídolo, pero que debía enfrentarlo para saldar una cuenta que tenía pendiente con él. Se afirma que De la Hoya tenía una espinita clavada debido a que antes de acudir a la Olimpiada de Barcelona 1992 visitó un gimnasio en Huntington Park donde entrenaba Chávez, y su entonces entrenador Roberto Alcázar le pidió al sonorense que si permitía que Oscar hiciera sesión de guantes con él. Chávez aceptó, y como De la Hoya era apenas una promesa con grandes aptitudes, empezó a ``meterle'' las manos a Julio, quien en cuanto se ``cansó'' le conectó un oppercut y, ante el asombro de presentes, envió a la lona al novel angelino. De ahí nació la idea de Bob Arum de llamar a esa función ``La Máxima Gloria'', pues tenía plena confianza en que De la Hoya ganaría. Y así sucedió. No obstante, una vez más surgió la duda sobre el desenlace, pues Chávez, durante una entrevista, fue cortado de la ceja izquierda por su hijo Omar, y aún consciente de las consecuencias que eso le podría acarrear, no canceló esa importante pelea y decidió subir así al ring. En la segunda cita --por cierto emocionante mientras duró, y en la que J.C. ``cumplió'' su promesa de conectar a De la Hoya en las partes nobles-- Chávez vuelve a perder en el octavo asalto y cede el título welter del CMB, pero esta vez reconoció públicamente que Oscar fue superior y le auguró un gran futuro. Ese combate se dio el 18 de septiembre de 1998 en Las Vegas, Nevada. Antes de enfrentar a De la Hoya por segunda vez, Chávez buscó recapturar el cetro superligero del CMB --vacante, pues De la Hoya lo dejó para ascender a la división welter donde destronó a Pernell Whitaker--, y enfrentó a Miguel Angel González, con quien empató. En esa contienda del 7 de marzo de 1998, mucha de la gente que asistió a la velada celebrada en México afirmó que Chávez había ganado. A pesar de sus problemas con el gobierno de México --cuyo presidente en ese entonces era Ernesto Cedillo-- por supuesta evasión de impuestos, y los problemas que atravesaba con su ex esposa Amalia Carrasco, Chávez continúa en la brega.Tras vencer a Verdell Smith, Julio --entrenó sólo unos días-- pierde por cuarta ocasión en su carrera ante el estadounidense Willy Wise en Las Vegas, y arremete contra el hombre de los pelos parados aduciendo que le había prometido un ``flan'' y no un ``tigre rasurado''.El otoño del patriarca ``El Sultán de Culiacán'' seguía obsesionado por despedirse de su afición como campeón mundial, y como ``un favor'' recibe el aval de su amigo José Sulaimán Chagnón, presidente del CMB, para que enfrente al campeón ruso-australiano Kostya Tszyu el 29 de julio de 2000 en Phoenix, Arizona.Esa pelea se realizó en esa ciudad debido a que le fue cancelada su licencia para pelear en Las Vegas, y ante un lleno completo en el Veteran's Memorial de Phoenix, Chávez es derrotado por el tanque ruso en el sexto episodio, no sin antes mostrar destellos de lo que fue en su mejor momento. Lo paradójico de todo esto fue que el sonorense salió de malas con Eddie Mafuz --amigo personal de Don King-- argumentando que le había dado de beber un líquido extraño que le provocó dolores y calambres en el estómago, lo que finalmente no lo dejó hacer su pelea contra Tszyu. Paradójico, porque Mafuz fue el hombre que le recomendó colocarse una banda roja en la cabeza para ahuyentar los malos espíritus en su pelea contra el boricua Edwin ``Chapo'' Rosario (Q.E.P.D), a quien destronó.
Después de la pelea contra Tszyu, fallece el padre de Chávez, Rodolfo ``Güero'' Chávez Lizárraga, y J.C. afirma que le había prometido a su progenitor un despido digno del boxeo, por lo que realizaría una pelea más.Luego de un año y tres meses sin combatir, reaparece Chávez el 24 de noviembre pasado en la Monumental Plaza de Toros de ciudad Juárez, y se despacha al ``cargabultos'' Terry Thomas en el segundo asalto. La afición se le entrega y Chávez confirma que realizaría dos peleas más antes de decir adiós definitivamente a los cuadriláteros.Esas peleas podrían ser ante su verdugo Willy Wise, y luego ante el polémico Héctor ``Macho'' Camacho.

Finalmente, desde su debut ante Andrés Félix, después de conquistar tres títulos mundiales, por la forma como revolucionó y colocó al pugilismo azteca en la cima del universo, y en su epílogo, luego de ver la manera en que se le entregó la gente en su pelea ante Terry Thomas, no queda ninguna duda del porqué a Julio César Chávez se le considera una de las últimas leyendas vivientes del boxeo moderno.

Excelente biografia extraida de www.boxeopro.com