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DE LA GLORIA AL ARROYO

Quisiera protestar por la falta de eco y apoyo que se le da al boxeo en este país. Tenemos en la figura de Jorge Mata un campeón mundial del peso paja en versión WBO, pero nadie parece saberlo. En este país sólo importa el fútbol y la razón no es otra que el dinero. Al mover más dinero, llega a más gente y al llegar a más gente, gusta más. 

Me parece patético que en algunos informativos y periódicos digan que van a hablar de deporte cuando sólo hablan de fútbol. El deporte no es sólo el fútbol, sino también el boxeo, el baloncesto, el golf, el rugby, el waterpolo, el ciclismo, el esquí, la hípica, la gimnasia rítmica y un largo etcétera.

El apoyo al boxeo en nuestro país es prácticamente nulo, de ahí que los boxeadores como el ya nombrado Jorge Mata no gocen de la popularidad y la fama que se brindara a otros púgiles del pasado como Paulino Uzcudun, José Manuel Ibar "Urtáin", José Legrá, Pedro Carrasco, Alfredo Evangelista, Poli Díaz, etc.

El escaso eco del boxeo no sólo contribuye a la falta de popularidad de los púgiles, sino que también supone la desaparición progresiva de gimnasios boxísticos. Si no hay gimnasios, no hay púgiles y, si no hay púgiles, no hay campeones españoles. Estas carencias conducen inevitablemente a la desaparición del boxeo en España.

Por último, quisiera denunciar la inmoralidad de algunos promotores con motivo de la reciente reaparición en los rings el año pasado de Poli Díaz, que por fortuna para él, ya se encuentra nuevamente retirado. Me parece inmoral sacar de las calles a un púgil acabado a sabiendas de que ya nada tiene que hacer sobre un ring. Pienso que Poli Díaz está mejor viviendo en las calles que dejándose los pocos sesos que ya le quedan sobre el cuadrilátero. El dinero no puede comprar la dignidad de las personas. Es del todo injusto que grandes boxeadores estén ahora sumidos en la miseria o viviendo de la caridad, como Evangelista o Díaz.

España es desagradecida con sus ídolos. Primero los encumbra, luego los mima y explota y, por último, los deja en el arroyo. Con este alegato quiero indicar que el boxeo se merece un puesto de honor en la historia deportiva de este país.

Domingo Fco. Puerta Sánchez