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Biografía
de Salvador Sanchez (por Gabriel F. Cordero)
En un humilde
y desconocido pueblo de campesinos y ganaderos llamado Santiago,
Tianguistenco en Mexico ,el 26 de enero de 1959 nace un bebe bautizado
bajo el nombre de Salvador
Sánchez Narváez
Debuto con
16 años en el boxeo profesional el 4 de mayo de 1975 y
se mantuvo invicto con 18 peleas ganadas por nocaut hasta su
primera y única derrota ante el experimentado compatriota
Antonio Becerra en una controvertida decisión.
Su carrera
estuvo a cargo en su momento de gente como: Agustín Palacios,
Cristóbal Sánchez y ,Juan José Torres Landa
todos reconocidos dentro del boxeo mexicano. Pero hay quienes
aseguran que la amistad de Torres con Don Jose Sulaiman presidente
del CMB y la actitud que tenia este en la visión de que
los mexicanos con el tiempo pudieran llegar a ser estelaristas
en EE.UU. donde salió la oportunidad para que Sanchez mediante
sus cualidades y campaña en el ring pudiera disputar la
corona del mundo. Fue el 2 de febrero de 1980 cuando un
prácticamente desconocido retador numero nueve llamado
Salvador Sánchez Narváez le ganaba contundentemente
en 13 asaltos a un verdadero noqueador de la época: Danny
"Coloradito" López.
El mundo del
boxeo todavía no lo podría creer pero Sánchez
realizo defensas ante gente como: Rubén
Castillo (48-1-0), Danny Lopez
(revancha)( 42-4-0) Patrick Ford,
Juan Laporte (15-1-0 ) y Roberto
Castañon ( 43-1-0).
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Lo que hizo ganarse
el apoyo del pueblo mexicano y el boxeo mundial quienes lo situaron en
grande del boxeo junto a figuras como: Roberto Duran, Marvin Hagler y
Alexis Arguello entre otros, la popularidad de Sanchez desde que gano
el titulo hasta sus primeras 5 defensas fue un fenómeno social
aun difícil de comprender.
Cuentan los historiadores
que Don King aprovechándose de la popularidad de Sal Sanchez y
la genial carrera de otro grande como Wilfredo Gomez de Puerto Rico el
que sabia que un pleito entre ambos seria un boomerang del momento y logra
celebrarlo la noche del 21de Agosto de 1981 en el Caesars Palace de Las
Vegas, Nevada EEUU un lugar reservado en la época para los mejores
del boxeo. El primer combate entre las dos naciones había sido
a finales de los años treinta entre Rodolfo ¨Chango¨Casanova
y Sixto Escobar y otro épico había sido el del mismo Wilfredo
Gomez ante el genial noqueador Carlos Zarate aunque muchos insisten en
que Gomez había noqueado a un Zarate que había estado enfermo
desde días antes del combate .
El combate Gomez-Sanchez
fue uno de los más grandes de todos los tiempos llamado en esa
época como guerra de titanes. Artistas, deportistas, personalidades
sociales y políticas estaban presentes esa noche
Es en ese pleito que Sánchez demuestra su carácter y gran
serenidad. Se explica de quienes estaban con Sánchez que este nunca
perdió la calma durante la gira promocional e inclusive recuerdan
cuando Gomez iba camino al ring toco la puerta de Sánchez y le
grito que recordara tomarse una foto para que pudiese reconocer su cara
luego del pleito.
Con mucha firmeza
cuentan que desde que Sánchez estaba en la concentración
en una finca ubicada en San Miguel de Allende, Guanajuato en México,
Sanchez había logrado una gran condición física y
estaban confiados con ella para triunfar ante Gomez.
Recordamos aquella
noche desde el momento cuando Jimmy Lennon anuncio el pleito que era a
15 rounds y en las 126 libras con Gomez invicto en 32 victorias todas
por nocaut y 1 empate mientras que Sanchez tenia 40 victorias (30 Kos)
1 derrota y 1 empate y el refreír fue Carlos Padilla de Filipinas.
En aquel pleito Sanchez
demostró que podría noquear desde el mismo primer round
a Gomez .Aunque hay una anécdota que cuentan que Don Cristóbal
Rosas le dijo en la esquina a Sal que aunque ya lo tenia no lo rematara
que dejara llevar la pelea y lo castigara lo mas posible eso si que debía
cuidarse de la izquierda de Gomez.
Fue una pelea sensacional
para Sanchez, demolió a Gomez de tal manera que los fanáticos
quedaron asombrados con lo que veían , el rostro de Gomez con un
ojo cerrado, golpeado todo aunque hay que resaltar que Gomez en todo momento
se porto valiente e inclusive tuvo fuerzas para ganar pero se encontró
a un Sanhez que supo caminar el ring, que sabia defenderse y le gano la
pelea de frente en pleno octavo round cuando Sanchez con golpes a la cara
y fuertes combinaciones en las cuerdas las cuales Gomez ya no podía
sobrevivir y es allí donde el arbitro Carlos Padilla detiene el
combate que se había convertido en una verdadera golpiza llevando
el nombre de Salvador Sanchez al lugar reservado para los grandes del
boxeo mundial a la posteridad. Mi querida madre de raíces netamente
puertorriqueñas me decía que en ese momento había
nacido una leyenda que le daba la oportunidad a los boxeadores mexicanos
a saltar a los primeros planos del boxeo mundial y eso se le agradece
por siempre a Sal. Recuerdo hace menos de 5 años cuando Gómez
estuvo en Panamá y comentaba que difícilmente le hubiera
ganado a Sánchez..
Sanchez realizo otras
defensas frente a gente como: Pat Codwdell (19-2-0), Jorge Garcia (23-2-0)
y Asumah Nelson (13-0-0)
Si analizamos sus
nueve defensas de titulo mundial de manera objetiva entonces pudiéramos
juntos darnos cuenta que en ellas esta la base de la grandeza de Sánchez
ya que todos sus retadores eran de primer nivel.
Cuando me dirigía a la escuela recuerdo el momento exacto de la
triste noticia de aquel amargo 12 de agosto de 1982 cuando en cerca de
las 3 de la madrugada en un desgraciado accidente de transito en la carretera
México-Querétaro le quita la vida a este genial chico de
23 años. Irónicamente aquel carro Porsche que era resultado
de un regalo de un amigo conocido que había apostado mucho al triunfo
de Sanchez ante Gómez era el causante de su tragedia al chocar
con un camión de carga. Se alejaba de la gloria terrenal para irse
aquel camino en el cual solo DIOS y los que están por delante saben
como es la otra vida.
Nadie tiene la verdad
absoluta pero Sanhez, quizás hubiese podido hacer otros grandes
combates frente a otros del momento como: Bobby Chacon, Eusebio Pedroza
y Alexis Arguello. Salvador Sánchez era un guerrero del ring, un
gran contragolpeador, amaba pelear con frialdad y de manera calculadora.
Quienes conocieron a Sal Sanchez hablan que era un chico con un gran corazón,
demasiado humilde y de fuertes convicciones personales.
Creo que el haber
transmitido el entierro de Sánchez para todo México por
Televisa fue la gran base para verlo como una leyenda. Sanchez estaba
para dar mucho en el boxeo, fue el típico niño pobre de
nuestra América Latina que Dios le guarda una estrella para brillar
y el supo defenderla de manera grande hasta convertirse en lo que es hoy
25 años después: Una Leyenda, uno de los mejores de todos
los tiempos, Gracias Salvador Sanchez Narváez por tu gran aporte
al boxeo y el deporte mundial.
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No
sería ninguna exageración afirmar que Salvador
Sánchez ha sido uno de los peleadores más
grandes que ha parido el boxeo mexicano en toda su gloriosa historia.
Quien podría contrariarnos esa afirmación, cuando el
inmenso Salvador Sánchez nos abandonó de este mundo,
víctima de un desafortunado accidente de automóvil,
cuando en plenitud de facultades estaba considerado por la estricta
crítica mundial como "el mejor libra por libra" del
orge y sus logros en el ring lo colocaban junto con su enorme clase,
como un fuera de serie, de esos que solamente nacen una vez cada muchísimos
años. Quizás haya sido el mejor de todos los tiempos,
claro que le faltó un trecho largo de logros por su temprana
y prematura muerte. Salvador Sánchez fue una de esas raras
avis en extinción, fenómeno del ring, que concentra
todos los elementos en un solo hombre. Sí, ese selecto púgil
que lo contiene todo: clase, boxeo, pegue, aguante, carisma y, sobre
todo, hacer en el ring las cosas imposibles en fáciles... y
que para golpearlo era complicado pues tenía una sólida
defensa. |
-Nace Salvador en
el seno de una familia de ejidatarios o campesinos en un pueblo llamado
Santiago Tiasquitengo, Estado de Mexico. Hace pinitos en box hallado
del manager Agustín Palacios que, tras pelearlo unas cuantas
batallas amateurs, lo brinca al profesionalismo.
Su primer combate fue contra Al Gardeno
a cuatro rounds en Misantla-Veracruz ganando por nocaut en tres rounds.
Sostiene en esa misma ciudad cuatro combates, iguales números de
triunfos por nocaut. Esto ocurría en el año de 1975. Obtiene
sendos triunfos sobre gente anónima, pero ya derrota a gente de
nombre como Saúl
Montana (papá del púgil semicompleto peleando
actualmente) y el tabasqueno Antonio León.
Es de advertirse
que en ese año 75, 76 y 77 combatió en peso gallo. En 1977
le gana a Rosalio Badilla, Raúl López
y Daniel Felizardo, y se le firma
un combate con el titular nacional de peso gallo, el mazatleco Antonio
Becerra. Esta pelea se hizo en la tierra del campeón
Becerra, Mazatlán Sinaloa, y realmente fue un fallo controversial
donde la mayoría afirmó que se había dado una decisión
en favor del peleador local sin merecerlo, despojando de la victoria y
del título a Sal. Todavía en esta pelea fungía como
manager D. Agustín Palacios y posteriormente seria su manager
Don Cristóbal Rosas, quien, con el que esto escribe (colaboración
del Sr. Hugo Toral Guerrero),
guarda una grata amistad, y es de saberse que a partir de ese momento
Don Cristóbal se haría cargo del acondicionamiento del que
sería súper estelar pugilista. También a partir de
ese momento se adhiere al equipo, el Lic. Juan José Torres Landa
en su carácter de apoderado de Salvador Sanchez.
Este combate marca importantes puntos en la vida de Sal. Pierde su primer
combate, que sería el único de su vida, y otro punto es
que abandona la división gallo y brinca a los plumas.
Reaparece con un pleito en Los Angeles Calif, ante Juan
Escobar ante quien empata.
El año de 1979 se puede decir que fue el definitivo en la carrera
de Sal, al victimar a gente ya con nombre como Carlos
Mimila, Jesse Martínez, Salvador Torres, Fel Clemente Filipino,
Rosalio Muro, Rafael Gandarilla... todo eso el año de
1979.
Con motivo de sus triunfos recibe una oportunidad del CMB por disputar
el título pluma de manos de Danny Coloradito
López. Eso ocurre un 2 de febrero de 1980 y contra todos
los pronósticos en contra, Sal derrota al Colorado López.
Nosotros asistimos con un grupo de amigos a Phoenix a esa memorable batalla,
donde constatamos el nacimiento de una rancia figura del boxeo mundial,
ya que de peleador destilaba calidad a raudales. Era, lo que se podría
llamar en el argot del boxeo, un peleador completo... no le faltaba ni
le sobraba nada.
Comienza su reinado defendiendo su corona ante el pupilo de nuestro buen
amigo de Tucson-Arizona, Beto Martínez: Rubén
Castillo, a quien Sal Sánchez derrota en el Comunity
Center de Tucson en cerrada decisión. Como comentario, esa función
hicimos el viaje en una excursión que se llamó "excursión
de la alegría", donde fueron 50 aficionados en una tourné.
Le concede la revancha al Colorado, lo noquea en 14 rounds en Las Vegas,
derrota a Patrik Ford y a Juan Laporte. El mundo del boxeo comenzó
a reconocer a este gran púgil azteca, y los reconocimientos de
todos lados se hicieron llegar. Derrota a el leonés Roberto
Castañón y a Nik Pérez.
En ese tiempo había un púgil boricua que venía siendo
el terror de los peleadores mexicanos, había derrotado a una docena
de ellos. Su nombre Wilfredo Gómez,
quien era el campeón supergallo y quien crecido por los triunfos
sobre púgiles aztecas, lanzó su grito a los cuatro vientos
retando a Sal Sanchez y amenazándolo con destronarlo del título,
creándose una especie de rivalidad entre ambos paises deportivamente
hablando. El anuncio de Wilfredo Gómez levantó el encono
de los aficionados mexicanos que hizo que se desbordaran las pasiones.
Nunca en mi vida, después de ver tanto box a todos niveles, me
había tocado ver tal desborde de pasión, de exhaltación.
Me tocó asistir a dicha función y en el lugar de Las Vegas-Nevada
no cabía un alfiler. Casi toda la aficionera de Puerto Rico o de
México, nunca vi cantidad alguna tan grande de apuestas entre personas,
era un escándalo. Nuestro grupo no ganamos más porque se
nos agotó el efectivo de la divisa verde.
Llegó la hora de la verdad y allí surgió la excelsa
figura del tremendo Wilfredo Gómez, quien recibió una paliza
que pienso en como quedó. Ni sus familiares lo reconocieron. Fue
una soberbia exhibición de Salvador que se consagró como
el inmortal púgil y el mejor libra por libra de ese momento. Fue
un triunfo grandioso para el boxeo azteca y así Sal recibía
el
prestigio y reconocimiento dentro del concierto del boxeo mundial como
el mejor.
Despues de su triunfo sobre Gómez, va a Nueva York donde derrotó
en duro combate a aquel portento de peleador, el africano Azumah
Nelson, a quien noquea en 15 rounds en tórrida batalla.
Salvador Sánchez entrenaba en el pueblo de San José Iturbide
Guanajuato para defender su título en Nueva York el 11 de agosto
de 1982. Entrenó ese día, tomó sus alimentos, en
la tarde anunció a sus dirigentes que iría a Querétaro
por unas bocinas de estéreo para su auto deportivo. Algo raro sucedió
esa tarde. Siempre que iba a Querétaro de compras, por lo que fuere,
lo acompañaba su entrenador Enrique Hernández. Esa tarde
su destino estaba marcado. No pidió que lo acompañara nadie.
Sal abordó su Porsche y se alejó. Se sabe fue al taller
por las bocinas, mismas que no las tuvieron, de allí pasó
con unos amigos y por último se le vió en un bar tomando
una copa. A la una de la mañana regresó, pero nunca llegó
ya que se mató a las 3:35 horas. Lo más extraño
de todo es, como que salió del bar a la una de la mañana
y murió dos horas y media después, ¿dónde
estuvo? Nadie lo sabe, nadie lo ha explicado.
Salvador Sánchez fue casado en dos ocasiones. Con su primer matrimonio
no procreó, en su segundo tuvo dos hijos y su fortuna se repartió
entre las dos viudas.
Un 12 de agosto de 1982 moría un hombre y nacía una leyenda.
Salvador Sánchez se convirtió en el hijo predilecto del
boxeo mexicano. Su personalidad introvertida permitía ver una sonrisa
casi infantil, jovial sencillo y de vida tranquila. Sal Sánchez
se convirtió en el modelo de los deportistas y de la juventud,
y su estilo y poderío (aun cuando su esmirriada figura lo ocultaba
pronto), lo colocaron como uno de los mejores pugilistas del orbe al lado
de Wilfredo Benítez, Larry Holmes y Wilfredo Gómez, una
de las últimas y mayores satisfacciones fue, como dijimos, el nocaut
que le propinó a Wilfredo Gómez, cuando el boricua osó
disputarle el título del mejor libra por libra, o kilo por kilo.
O Sánchez no lo sabía o no le importó dicho nombramiento.
Así se escribió la historia de este inmortal, muerto trágicamente,
que se le recuerda todavía y vive también en el corazón
de los mexicanos, que lo llegaron a considerar su mejor peleador de todos
los tiempos.
Articulo sacado íntegro
del foro de UNIVISION
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